lunes, 27 de octubre de 2008

Slow learning




Seguro que hay más aportaciones y puntos de vista para este palabro. Ahí van algunas:



  1. Donde se lea más y más detenidamente


  2. Donde los tiempos de un área ocupen sin miedo los de otra


  3. Donde nos peleemos con las TIC sin miedo a decir “he perdido el tiempo”


  4. Donde dialoguemos en torno a textos de diferente naturaleza en cualquier tiempo


  5. Donde tengamos en cuenta la agenda extraescolar del alumno


  6. Donde los padres no pretendan llenar de actividad cada hora de la vida de sus hijos


  7. Donde los gobernantes dejen madurar las reformas educativas


  8. Donde la escuela sea más Atenas y menos Jerusalén y Esparta


  9. Donde la formación de los profesores no parezca impulsada desde las asesorías técnicas para el desarrollo de programas geniales


  10. Donde el profesor tenga tiempo para pensar qué está haciendo


  11. ...

2 comentarios:

Ainhoa Ezeiza dijo...

Suscribo todas esas ideas. Buscando una falsa eficiencia del aprendizaje, se diseñan programaciones definidas al minuto sin tener en cuenta los conocimientos previos de los participantes o las circunstancias que rodean al niño.

Después, los profesores, agobiados con cumplir el programa, acaban olvidándose del aprendizaje y se centran en la enseñanza.

Hacer las cosas más despacio no supone aprender menos, sino dedicar menos tiempo a ejercicios mecánicos y más al aprendizaje de calidad.

Eloy Cutanda dijo...

Pues sí; agobiados por cumplir con el programa nos podemos olvidar hasta del alumno.